SOCIOLOGIZANDO Por CLAUDIO CIRIO ROMERO
AMLO por la paz desde la ONU
Afirma #FernandoSavater, en su clásico texto de Política para Amador (1992), en el capitulo titulado “Cómo hacer guerra a la guerra”, que “ninguna institución política (como la guerra o el ejército) puede ser eficazmente abolida si no se la sustituye por otra institución más fuerte y en la práctica más satisfactoria.”
Nuestro filósofo nos está hablando de que políticamente, debemos ser antimilitaristas y no sólo pacifistas.
Pienso que muy seguramente algo parecido tiene en mente el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien en su participación, además de presidir, la asamblea del Consejo de Seguridad de la #OrganizaciónDeLasNacionesUnidas, ha propuesto un Plan mundial de fraternidad y bienestar.
Entiende que esa autoridad supranacional, puede ser, sigue diciendo Savater, “capaz de hacer renunciar a los países al uso de la fuerza unos contra otros…puede garantizar el final de la era de las guerras que la humanidad ha vivido hasta hoy.”
En medio de un ambiente neoyorquino mexicanizado por la presencia de migrantes en las calles de la llamada #GranManzana, y un unánime reconocimiento internacional de los representantes de todos los países integrados en el organismo mencionado arriba, #AMLO se muestra, consideramos nosotros, no sólo como el estadista mexicano que esperábamos desde hace mucho tiempo, sino como un líder continental con el carisma suficiente para, sin aspavientos, pugnar por un futuro mejor para la especie humana global.
Ha dicho luego de criticar con mesura lo poco que se ha hecho desde la ONU por los pobres que: “La propuesta de México para establecer el Estado Mundial de Fraternidad y Bienestar se puede financiar con un fondo procedente de al menos tres fuentes: el cobro de una contribución voluntaria anual del 4 por ciento de sus fortunas a las mil personas más ricas del planeta. Una aportación similar por parte de las mil corporaciones privadas más importantes por su valor en el mercado mundial y una cooperación del 0.2 por ciento del PIB de cada uno de los países integrantes del Grupo de los 20. De cumplirse esta meta de ingresos, el fondo podría disponer anualmente de alrededor de un billón de dólares.”
¿Quién va a convencer a los poseedores de “las riquezas de este mundo” (Savater)? Por un lado los políticos de profesión, en específico los jefes de Estado y por el otro una ciudadanía activa mostrando las razones de una pacífica sublevación contra el estado de cosas de la desigualdad.
López Obrador, en México, lo ha hecho con ricos como #CarlosSlim. No dudaría que este millonario mexicano pudiera respaldar, más pronto que tarde, la iniciativa de su presidente. Pero quizá en Tlaxcala primero tendríamos que apoyar a los huelguistas de #Amatech para que el grupo empresarial de esa familia acepte pagarles mejores salarios.
Aunque como insiste Savater, en el libro mencionado, la ONU y organismos del mismo tipo internacional, “están hoy (y sin duda también mañana y pasado) llenas de defectos y no podrán cobrar plena vigencia hasta recibir el espaldarazo decidido de los grandes de nuestro mundo (por ejemplo, Estados Unidos)…Winston Churchill dijo que ‘las naciones no tienen amigos, sólo intereses’. El asunto es cómo articular un tipo de amistad interesada general entre las naciones.”
Pareciera de repente como si AMLO supiera la formula para ello. Poco podemos realmente darnos cuenta de que sus pasos son muy calculados. Salir del país sólo en dos ocasiones y hacerlo precisamente a los Estados Unidos, primero en su visita a #DonaldTrump y luego a la ONU, prefiguran, como ya se ha filtrado, que su tercera salida quizá la próxima semana sería igual a nuestro poderoso vecino para reunirse ahora con #JoeBiden y el primer ministro de Canadá, #JustinTrudeau.
Es indudable el posicionamiento político de nuestro presidente en el concierto de las naciones. Evidencia de ello son las protocolarias, pero amables y respetuosas palabras que los representantes de los Estados en la reunión mencionada le dirigieron. Por ejemplo la de San Vicente y Granadinas que dijo: “Concluyo haciendo eco de sus profundas declaraciones, sólo si somos buenos podemos ser dichosos.”
Pienso que debemos reflexionar sobre el derrotero del discurso de AMLO en la ONU, quien concluyó diciendo, entre el reclamo y la arenga que “Es un honor estar con ustedes, miembros permanentes y no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, que es lo más parecido a un gobierno mundial y que puede llegar a ser el organismo más eficaz para el combate a la corrupción y el más noble benefactor de los pobres y olvidados de la tierra.”
E- mail: ccirior@yahoo.com.mx
twiter: @ccirior
