SIN DEUDA NO HAY DESARROLLO Por JUAN RAMÓN NAVA - Linea de Contraste

SIN DEUDA NO HAY DESARROLLO Por JUAN RAMÓN NAVA

Juan Ramón Nava, en su columna En Corto, habla sobre el poder que Marco Mena ejerció al designar a los candidatos del PRI para las elecciones federales

Cuando Marco Mena sugirió que lo ayuntamientos pudieran endeudarse al contratar empréstitos con la banca oficial o con cualquiera que esté afiliada al Sistema Financiero Mexicano, muchos pusieron el grito en el cielo y se desató una andanada de críticas, sobre todo, cuando el edil de Xicohtzinco, el perredista José Isabel Badillo Jaramillo, más raudo que veloz, pidió autorización para endeudarse por un total de 5.7 millones de pesos, los cuestionamientos fueron muchos, todos duros en su contra.

Y es que desde la administración del ex priísta José Antonio Álvarez Lima, Tlaxcala no había contraído ningún tipo de deuda pública, algo que muchos aplaudieron, de hecho, esa fue una de las principales presunciones durante su sexenio, al final de su mandato, el perredista Alfonso Sánchez, el neo panista Héctor Israel Ortiz Ortiz y el priísta Mariano González Zarur lo imitaron, también con el elogio de importantes sectores, menos el empresarial.

Si bien es cierto que Tlaxcala durante 24 años fue la única entidad del país que no había contraído deuda pública, su rezago y la falta de desarrollo, principalmente en materia de infraestructura básica, fue más que evidente y, a diferencia de otros estados, conservando la debida proporción, quedó en el rezago absoluto, ese fue el costo de no haber adquirido durante ese lapso ningún tipo de empréstito.

Pero más allá de toda responsabilidad de la administración que encabeza el priísta Marco Mena en materia financiera y de desarrollo, los alcaldes tlaxcaltecas también tienen mucho que ver en el tema del endeudamiento público y el consabido retraso en materia de infraestructura básica.

Me explico. En mayo de este año, en su visita a Tlaxcala, el titular de Banobras, Alfredo Vara Alonso, fue más que tajante y afirmó “no ha habido crédito importante para Tlaxcala, toda vez que no se ha tenido capacidad para identificar proyectos de obra-productiva…”.

¿Así o más claro? De acuerdo con Banobras, los municipios de Tlaxcala tienen la capacidad suficiente de endeudamiento, pero no la han sabido aprovechar, ya que, en apariencia, los alcaldes, sus directores de obra y sus tesoreros, no han tenido la capacidad de presentar ante esa instancia crediticia proyectos o planes de trabajo que generen valor.

Banobras para este 2017 dispuso de 29 mil millones de pesos, recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) y según supe, por indolencia, ignorancia, falta de capacitación y disciplina financiera, muchas de esas prerrogativas fueron canalizadas a otros municipios del país, solo una pírrica suma se quedó en estos lares.

De acuerdo con información de Banobras, los 29 mil millones de pesos que están dispuestos para la entidad tlaxcalteca, serían y deberían de ser canalizados a tres rubros: obra pública municipal, finiquito de laudos laborales y el saneamiento del Río Zahuapan.

Esa es una muy buena noticia, la mala, muy mala, por cierto, es que muchos ediles ignoran todo esto, sus directores de obra igual y, peor aún, sus tesoreros, de ahí que los recursos a través del endeudamiento tengan que ser devueltos o distribuidos en otras regiones del territorio nacional.

Contratar deuda pública en Tlaxcala se ha satanizado, pero lo que muchos, por no decir que la mayoría ignora, es que las prerrogativas deberán ser aplicadas de forma correcta, para lo cual se encargarían de fiscalizarlas el Órgano de Fiscalización Superior, la Auditoría Superior de la Federación, la Contraloría del Ejecutivo y el propio Cabildo del Ayuntamiento que desea acceder a un crédito, o sea, la adquisición de deuda pública no sería una decisión unilateral del alcalde implicado.

Indudablemente que el joven Gobernador Marco Mena continuará, al menos y de momento, en la tesitura de no contraer deuda pública, empero, tratará de motivar que los ediles lo hagan, pues los recursos destinados por Banobras ya están más que etiquetados, y éstos corresponden al ramo 28 y 33.

Lo que es cierto, es que la administración menista está más que obligada a concretar un verdadero acompañamiento técnico y una capacitación seria en favor de los ediles, de sus directores de obra y de quienes están a cargo de las finanzas municipales, porque de lo contrario se mantendrá esta misma tendencia.

Apenas en junio pasado, la diputada federal por el PAN, Minerva Hernández Ramos presentó ante el presidente de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión un documento en este mismo tenor, y en Tlaxcala nadie tomó en consideración su proyecto, hoy, cuatro meses más tarde, las visiones coincidieron.

Justo sería que muchos alcaldes retomaran el ejemplo del alcalde de Xicohtzinco, José Isabel Badillo Jaramillo, y buscaran la forma de acceder a créditos y a dineros federales que ahí están, que les pertenecen, pero que insisto, por temor, ignorancia o falta de capacidad, desaprovechan la oportunidad de apuntalar en sus respectivas comunidades el deseo de desarrollo que tanto se pregona.

Muy a pesar y aunque a muchos no les guste la idea, la contratación de deuda pública sería mucho más benéfica que perjudicial, porque insisto, sin deuda no hay desarrollo, así de sencillo.

SIN CORRECCIONES…Y ya que hablamos de desarrollo. Tras su viaje a Italia, Marco Mena logró la concreción de una comitiva bipartita con empresarios itálicos, quienes vendrán a Tlaxcala para analizar la viabilidad de concretar proyectos comerciales en estas tierras y la visita de un grupo de legisladores que la próxima semana estarán en Tlaxcala para realizar intercambios con sus homólogos tlaxcaltecas, habrá que aguardar a ver qué otra sorpresa trae bajo la manga el joven Mandatario priísta.

 

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