Resumen

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

Enrique Padilla y el sistema local anticorrupción

Cara dura tienen nuestros políticos tlaxcaltecas en materia de transparencia. Sus discursos nada tienen que ver con la realidad y los hechos que practican cotidianamente. Desde el titular del Ejecutivo hasta los presidentes municipales, pasando por los representantes que tenemos en el Congreso del estado.

Por un lado, un compromiso incumplido en campaña, reiterado a principios de este nuevo Gobierno, que tiene que ver con la entrega y publicación de la declaración 3de3 por parte de cada uno de los integrantes del gabinete estatal. Es la hora, a más de 100 días de esta administración, que no conocemos ni siquiera la declaración patrimonial de quienes ocupan los cargos públicos más importantes en el estado. Ya no se digan las de intereses y la fiscal.

La Contralora del Ejecutivo, María Maricela Escobar Sánchez, ha mostrado un desconocimiento absoluto sobre sobre ese compromiso hecho por Marco Antonio Mena Rodríguez, antes y después de asumir el cargo de Gobernador.

Sin embargo, caso paradigmático es el del diputado local priista Enrique Padilla Sánchez, encargado principal de los trabajos legislativos para sacar adelante el Sistema Estatal Anticorrupción.

En el cuarto foro para la creación del Sistema de Ética e Integridad Pública, lamentó que varios servidores públicos, y de manera específica los Gobernadores, estén envueltos en conflictos relacionados con la corrupción.

“Me siento mal cuando la generación de Gobernadores que nos ha presidido estén en conflictos, si no es un Duarte es un Padrés. Y no es cualquier cosa, eso lastima a la sociedad profundamente y lastima a quienes nos dedicamos a buscar el cambio”, dijo en su discurso.

Quien conoce a Enrique Padilla Sánchez y parte de sus encomiendas políticas dentro de la administración pública, saben de la contradicción de su discurso con sus propios hechos. El caso más conocido es que cuando ocupaba una Subsecretaría en el Gobierno de Héctor Ortiz Ortiz, era el principal enlace con los legisladores de la 58 Legislatura local.

Como tal, era quien entregaba jugosos “estímulos económicos” a los diputados que se sumaban a las propuestas e iniciativas orticistas. “Cañonazos” de diversos calibres, dependiendo la importancia de la iniciativa gubernamental o la cuenta pública a aprobar. Y de eso tan grave existen comentarios y reflexiones en la prensa de aquel entonces, por si existe alguna duda sobre el tema.

En ese sentido, resulta paradójico, por decir lo menos, que en este legislador descansen los trabajos para poner en marcha el Sistema Estatal Anticorrupción. Como dijeran los clásicos: “La iglesia en manos de Lutero”.

Mal harían los legisladores de las demás fracciones parlamentarias, incluso sus propios compañeros de bancada, dejarle manos libres en esos trabajos. Más vale prevenir.

Lineazo: Con la contestación que hizo la Secretaría de Planeación y Finanzas al Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) sobre su solicitud de ampliación presupuestal por el orden de los 34.3 millones de pesos, se termina la materia de las impugnaciones que presentó en semanas anteriores la presidenta de ese organismo autónomo, Elízabeth Piedras Martínez. Es decir, están destinadas a ser sobreseídas.

En esa circunstancia existe la posibilidad de que Piedras Martínez interponga un nuevo recurso ante la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) para obligar al Ejecutivo a entregar recursos extraordinarios para la segunda parte del ejercicio fiscal de este año, así como para iniciar los trabajos de organización de los comicios de 2018, que servirán para renovar el actual Congreso local.

La otra posibilidad es que la anunciada reunión del Ejecutivo con los consejeros del Instituto Nacional Electoral (INE) se lleve a cabo y, en ésta, se concrete un acuerdo intermedio para sacar de su apuro presupuestal al ITE.

Bien harían los actores en evitar conflictos jurídicos que bien pueden ser resueltos con la buena política. Para ello, sin embargo, se necesitan más que declaraciones y buenas intenciones. Se requiere ponerse a trabajar para sacar resultados.