SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ - Linea de Contraste

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

Peña-Mena, la alianza

Como sea, al ganar el Partido Revolucionario Institucional (PRI) la gubernatura del Estado de México, el presidente Enrique Peña Nieto sale apenas bien librado pero con margen suficiente para ser el fiel de la balanza y elegir al candidato presidencial priísta de cara a las elecciones de 2018.

En esa tesitura, Peña Nieto y su equipo cercano definirán un gran número de candidaturas al Senado de la República y a las diputaciones federales. El objetivo es claro: tener los apoyos suficientes que le den inmunidad al presidente y a sus más cercanos colaboradores que hoy se encuentran en el gabinete.

En ese sentido, los Gobernadores que se acerquen y muestren la mayor lealtad al titular del Ejecutivo durante los próximos meses, tendrán cartas que puedan impulsar para la elección federal del próximo año. Tendrán, además, un margen considerable de maniobra para definir candidaturas locales en la renovación que tendrá el Poder Legislativo local.

No es poca cosa, en el caso de Tlaxcala, con un Gobernador todavía indeciso de distanciarse -que no romper- con su antecesor.

Hasta ahora, Marco Mena ha sido bien tratado por el Gobierno Federal.  Eso se observa a primera vista con la presencia de Secretarios de Estado y con funcionarios de primer nivel del gabinete federal. Por eso la respuesta del Mandatario estatal no se hizo esperar con el apoyo político y económico que dio al priismo mexiquense antes y durante la jornada electoral del domingo pasado, en la que Alfredo del Mazo venció a Delfina Gómez, apenas por 2.9 puntos porcentuales.

No es gratuito, entonces, que el próximo viernes esté en Tlaxcala uno de los más cercanos colaboradores de Peña Nieto: el Secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño Mayer. Es un espaldarazo importante, uno más, al Gobierno de Marco Mena, que por su parte debe aprovechar para ya, en definitiva, iniciar el distanciamiento con Mariano González Zarur.

Las varias giras de trabajo que han tenido diversos Secretarios del gabinete presidencial a Tlaxcala, deben ser vistas en el contexto de apoyos políticos que van de ida y vienen de regreso. Y que se reflejarán con la postulación de candidatos a los cargos de representación popular que estarán en disputa en junio del próximo año.

Pero antes de eso, Marco Mena tiene que hacer lo suyo para evitar seguir en el limbo en el que se encuentra ahora. Si la búsqueda de encuentros con funcionarios del Gobierno Federal no está a la par de la búsqueda de un proyecto propio, de nada va a servir todo lo que se realice. Por eso en este espacio se subraya la importancia que representa el Plan Estatal de Desarrollo (PED) para iniciar el despegue de esta administración.

El plazo para presentarlo vence los últimos días de este mes, pero no es obligatorio ni necesario esperar hasta lo último. Las voces que se lo exigen provienen muchas de la sociedad, es cierto, pero también de la clase política que lo arropó, incluso de los propios partidos políticos que lo respaldaron.

Hay cuotas y compromisos políticos para ocupar espacios dentro de la administración pública que en su mayoría no han sido cumplidos por Marco Mena. Y sobre eso ya hay mucha presión para que los cumpla, pero para hacerlo es necesario que tome distancia de su antecesor.

De cara a lo que se avecina dentro del PRI, que es la definición del candidato presidencial, no equivocarse es imperativo. Varios son los nombres pero sólo uno será el ungido. Y con ese Marco Mena tiene que hacer equipo.

El guiño es demasiado claro: el abanderado priista a la Presidencia de la República surgirá del equipo cercano a Peña Nieto. El candidato buscará ganar, eso es indudable, pero de no lograrlo, la prioridad del grupo será la inmunidad. Y en esa baraja Marco Mena no tiene de otra más que aliarse al grupo gobernante. De esa alianza surgirán los candidatos.

 

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