Resumen

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

Los partidos como instrumento

Como se preveía, concluidas las elecciones del pasado 4 de junio, los grupos y las individualidades políticas ya comenzaron a desplegar sus estrategias de cara a los comicios de 2018.

En esas andan los ex Gobernadores José Antonio Álvarez Lima, Beatriz Paredes Rangel y Alfonso Sánchez Anaya, el grupo hegemónico de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT)  y aquellos que ocupan un cargo de elección popular en el Congreso de la Unión, en el Congreso local y en los Ayuntamientos.

Ejemplo de ello es que apenas el pasado fin de semana, el Partido del Trabajo (PT) reestructuró su Comisión Coordinadora Estatal. Ese instituto político será importante en los comicios venideros por la anunciada alianza con el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA). Falta ver qué candidatos impulsa para buscar Senadurías y diputaciones federales y locales.

Es bien sabida la buena relación política que existe entre Silvano Garay Ulloa y Serafín Ortiz Ortiz, la cual podría traducirse en una candidatura para ocupar un cargo de elección popular en el Congreso de la Unión. La concreción de una alianza PT-PAC sería rentable, electoralmente para ambos y, no se diga, para MORENA en la intención de que Andrés Manuel López Obrador gane la elección presidencial el próximo año.

Pero no hay que descuidar las individualidades. Lorena Cuéllar Cisneros, con su clarísima intención de hacerse de la gubernatura en 2021, pero ahora por MORENA y no por el Partido de la Revolución Democrática (PRD), cuyo barco muy probablemente comenzará a ser abandonado conforme se acerque la fecha de la elección presidencial en caso de que no concrete una atractiva alianza para 2018.

Algunos actores ya se preparan a abandonar el PRD después de haberlo utilizado. Es el caso de Miguel Ángel Covarrubias Cervantes, un político “veleta” que busca ahora una barca con el viento más favorable para llegar a buen puerto. Véase si no: después de haber sido exhibido a nivel nacional e internacional por el plagio del discurso del personaje ficticio de Frank Underwood, de la serie estadounidense House of Cards, ya busca acomodo en un nuevo partido político.

La semana pasada, diversos personajes se reunieron en el municipio de San Damián Texóloc, en un encuentro en el que estuvo presente el diputado local petista Jesús Portillo Herrera. La intención fue promocionar la figura de Miguel Ángel Covarrubias Cervantes como posible candidato a una diputación en la elección de 2018.

La dirigencia estatal del PRD debería abrir los ojos, no sólo porque Covarrubias Cervantes se encuentra en sus filas y ya busca la postulación por un partido diferente, sino porque la reunión fue promocionada por la propia alcaldesa Maribel Cervantes Hernández, que llegó postulada por el sol azteca y resulta ser la progenitora del ex alcale y aspirante a diputado.

Valga sólo ese ejemplo para dar cuenta de que las traiciones ya están a la orden del día. Y también para advertir que funcionarios de los tres niveles de Gobierno utilizarán sus estructuras institucionales para promover figuras de cara a las elecciones venideras. Ese es el caso del Ayuntamiento de Texóloc, cuyos funcionarios y trabajadores recibieron la orden de acudir a la reunión de referencia.

La autoridad electoral administrativa fue indolente en el seguimiento de la utilización descarada de recursos públicos en las elecciones que se realizaron el pasado 4 de junio, particularmente en el Estado de México y Coahuila. Se espera, por lo tanto, una indolencia similar en lo que viene. No sólo del Instituto Nacional Electoral (INE) sino de los denominados Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE’S).

Todos los partidos políticos han demostrado ser bastante hipócritas porque denuncian acá lo que allá callan. Es decir, denuncian cuando los recursos y programas no les favorece, pero callan cuando esos recursos y programas están a su favor.

En esa circunstancia, en un primer término, los partidos políticos deberían fijarse bien a quién respaldan, no vayan a toparse con un caso similar al de Miguel Ángel Covarrubias Cervantes, que llegó a la alcaldía postulado por Movimiento Ciudadano pero después se afilió al PRD porque desde esa plataforma su madre buscaría heredar el cargo, situación que consiguió.

Ese pseudo político busca ahora el cobijo de otro instituto político -el PT- respaldado por su madre y por los recursos económicos que ésta seguramente destinará, desde la presidencia municipal, a la promoción, a la precampaña y a la campaña de un proyecto familiar. ¿Cuántos más Covarrubias habrá en Tlaxcala? No se sabe, pero de que hay varios más, eso sí es seguro.

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