Resumen

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

Diputados abusivos

Haciendo gala de un consenso lejos de ser afectivo en otros temas de interés público, los diputados locales trabajan una iniciativa de reforma electoral que regulará su reelección de cara a las elecciones de 2018. Hay que decirlo, los legisladores trabajan para su beneficio personal.  O al menos eso pretenden.

Un ejemplo. El presidente de la Comisión de Asuntos Electorales del Congreso del estado, Adrián Xochitemo Pedraza, adelantó a El Sol de Tlaxcala que aquellos congresistas que deseen participar en el próximo proceso electoral para ser reelegidos en el cargo, solo tendrán que separarse de su cargo 60 días antes de la elección.

Siendo que el artículo 2 de la Ley de Responsabilidades cataloga a los diputados como servidores públicos, debido a que éstos son representantes populares, entonces nuestros legisladores violentarían la misma Constitución Política local, que en su artículo 35 establece que para ser diputado local propietario o suplente se requiere cumplir, entre otros requisitos, separarse de sus funciones o cargo cuando menos 90 días antes del día de la elección de que se trate.

Es decir, los diputados de la actual Legislatura local pretenden ocupar su cargo 30 días más que cualquier otro servidor público de la Federación, del Estado o de los municipios. Y pretenden hacerlo con los beneficios que ello representaría para ellos, particularmente el económico.

Por si alguna duda existiera de ello, basta recordar que el pasado 30 de junio el Congreso del estado aprobó una reforma al artículo 299 del Código Financiero, dentro de la cual se restituye a los Poderes Legislativo y Judicial la distribución de los ajustes trimestrales que recibe Tlaxcala.

Si nos atenemos a los antecedentes que nos dejó la pasada Legislatura, ajustes trimestrales completos irían a parar a los bolsillos de los diputados para financiar su propia campaña, lo que originaría una inequidad en la contienda con relación a sus competidores internos y externos.

No sólo está abierta esa posibilidad. La experiencia también indica que los apoyos económicos que un diputado recibe para gestión pueden ir a parar a las campañas, pues en otras Legislaturas se dieron casos de que a diputados con licencia se les adelantaron recursos económicos de varios meses, y aquellos suplentes que llegaron a ocupar la curul se encontraron con que ya no había dinero para ellos.

El adelanto que hizo el diputado perredista Adrián Xochitemo es delicado, pero sería grave que fuera aprobado por el Pleno legislativo tal y como lo expresó al medio impreso que lo entrevistó. La reforma estaría sujeta a una posible impugnación , que tendría que dirimirse en los órganos jurisdiccionales con todo lo que ello implica.

Los diputados no observan el bosque porque sólo ven el árbol que tienen más cercano, es decir, su reelección. Pero podrían recibir un duro golpe legal en caso de que actuaran como hasta ahora lo están haciendo: con alevosía y ventaja.

Lo que ahora mismo sucede en Coahuila debe servir como experiencia para evitar hechos bochornosos. El Instituto Nacional Electoral (INE) detectó un rebase de tope de campaña por parte de los dos principales contendientes encabezados por el PRI y el PAN, a tal grado que no solo la elección podría ser anulada, sino que los candidatos que contendieron por la gubernatura ni siquiera estarían en la boleta electoral de la elección extraordinaria que muchos vaticinan. Ya veremos que sucede el viernes, sin embargo, la puerta de hechos similares se abre en Tlaxcala.

Recientemente el Gobernador Marco Mena criticó los altos costos que representa la organización de elecciones en México. Sin embargo, no sólo es el dinero que se destina a las instituciones electorales, sino también a los partidos políticos en su conjunto.

En Tlaxcala los topes de campaña son demasiado bajos y el dinero en efectivo que circula en las campañas rebasa con mucho lo establecido por la autoridad electoral. Más claro: al dinero formal hay que sumarle el dinero que circula por debajo de la mesa. Por eso, si es necesario bajarle a los diputados locales sus pretensiones reeleccionistas, con ilegales e ilegítima ventajas, hay que hacerlo sin miramiento. No hacerlo traerá consecuencias.