Resumen

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

Nuevo consejero para el ITE

Diez meses después de fallecido Aldo Morales Cruz, el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE) aprueba la convocatoria respectiva para elegir al sustituto del ex consejero del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE). Lo hace en un momento delicado, justo cuando los consejeros electorales locales, incluida la presidenta Elízabeth Piedras Martínez, atraviesan por un momento de baja credibilidad por su actuaciones dentro de ese organismo.

Será en octubre cuando el nuevo consejero inicie sus funciones por un periodo de siete años. Y entrará en acción apenas dos meses antes de que en Tlaxcala inicie el proceso electoral ordinario 2017-2018, que servirá para renovar las curules del Congreso del estado, con la novedad de que los integrantes de la actual Legislatura local podrán reelegirse para nuevamente ocupar esa posición.

Una golondrina no hace verano. Así que poco podría esperarse de la actuación del próximo consejero electoral con relación a lo realizado por los actuales integrantes del Consejo General del ITE. Sin embargo, lo menos que se espera es que la actitud del nuevo funcionario, cambie radicalmente respecto de lo que hasta ahora han mostrado la presidenta y los cinco consejeros.

En primer lugar, no ser adicto al dinero como lo han sido estos consejeros electorales, quienes han preferido engordar su bolsillo particular en lugar de fortalecer la institución de la cual hoy forman parte.

En segundo lugar, mostrar la prudencia política necesaria para evitar enfrentamientos estériles con los representantes partidistas. No es menos lo que se pide si se considera que ha habido en alguno de los consejeros, la osadía de acusar a la contralora general del ITE, Guadalupe Zamora Rodríguez, de ser azuzada por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) para desacreditar la actuación de los consejeros. Acusaciones, por cierto, lanzadas sin fundamento o prueba alguna.

Y en tercer lugar, mejorar la interpretación jurídica de las leyes electorales. Esto último que se pide tampoco es poca cosa si se considera que algunos de los más importantes acuerdos del Consejo General del ITE han sido revocados por las autoridades jurisdiccionales locales y federales. El último de ellos, relacionado con el financiamiento público destinado a los partidos políticos para el ejercicio fiscal de este año.

Una sola voz de autocrítica es lo que requiere el ITE en su seno, cosa que no tiene en su actual conformación. Pero antes de la llegada del nuevo consejero, hay que exigirle al INE una designación transparente e imparcial para que llegue el mejor de los aspirantes.

La selección de los actuales consejeros, en algunos casos, dejó mucho qué desear. La designación misma de Aldo Morales Cruz fue ejemplo de ello, al ser ubicado cercano al Partido Acción Nacional (PAN). En ese sentido, lo mínimo que debe exigirse al INE es que el próximo consejero electoral no responda a los intereses panistas ni de ningún otro partido político.

Es cierto, una golondrina no hace verano, pero mucho servirá al ITE la llegada de aire fresco en su Consejo General. Los consejeros del INE, hay que decirlo, no conocen las características particulares que sobre la política hay en Tlaxcala, por eso deberían saberla acercándose un poco más y no observar con miralejos, desde la Ciudad de México, lo que sucede en esta entidad federativa con el trabajo de los actuales consejeros electorales. No es mucho pedir.

En esa coyuntura, los partidos políticos deberían estar atentos a este proceso de designación del próximo consejero electoral. No sea que, como la última vez, el tiro les salga por la culata. Sobre todo, porque ese próximo consejero participará no sólo en la organización del proceso electoral de renovación del Congreso del estado el próximo año, sino de aquel que servirá para elegir gobernador en 2021.

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