Resumen

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

Horacio González,

La seriedad de MORENA

A solo tres semanas de la jornada electoral del 1 de julio, y a sabiendas de que las boletas electorales se han mandado a imprimir para que estén listas y sean entregadas a quienes fungirán como funcionarios de casilla, el Partido Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) interpuso un recurso impugnativo para echar abajo la aprobación de sobre nombres en las papeletas.

El recurso movería a risa, de no ser porque la impugnación fue interpuesta por el partido político que probablemente ganará la elección presidencial y, a partir de diciembre próximo se volverá Gobierno en el país y en al menos cuatro entidades federativas.

¿Qué se propone ese instituto político? Es una incógnita, pero preocupa porque hay un dejo de irresponsabilidad en su acción impugnadora ante el Tribunal Electoral de Tlaxcala. Y es una irresponsabilidad mayor porque quien suscribe el recurso, como representante suplente de MORENA ante el Consejo General del Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE), fue consejero electoral hace algunos años.

Apenas este lunes la sala Regional Ciudad de México del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) resolvió un juicio promovido por un candidato priista a una diputación local por un distrito electoral en el estado de Morelos. Lo que validó fue un acuerdo aprobado por la autoridad electoral administrativa, relativo a la inserción de la imagen, en las boletas, de candidatos que utilizaran sombrero.

Los Magistrados federales consideraron que permitir un elemento adicional de identificación abona a potencializar derechos como el de la identidad cultural del interesado en condiciones de igualdad, lo que es congruente con la línea jurisprudencial de la Sala Superior del TEPJF cuando resolvió que era posible incluir como elemento adicional en la boleta el sobrenombre o apodo de las personas candidatas, con lo que se contribuye a maximizar el derecho al voto.

Pues bien, en Tlaxcala no es la portación de un sombrero lo que MORENA impugnó, sino la aprobación de seis sobrenombres de otro igual número de candidatos. Y lo hizo a sabiendas de la existencia de resoluciones al respecto en el mismo TEPJF.

El hecho no puede pasar desapercibido debido a la falta de seriedad de MORENA, en el contexto de la visita de su candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador, a Tlaxcala. Lo es porque el candidato lo que más busca, en la maraña de enfrentamientos que trae con varios actores del país, es mostrar seriedad de sus propuestas. Pero mientras eso lo busca el abanderado a la Presidencia de la República, su partido da risa con impugnaciones como la presentada ante el TET.

Si quien elaboró el recurso impugnativo forma parte del ejército jurídico que MORENA utilizará para defender triunfos o para impugnar resultados, ya se sabe de antemano el ridículo que hará, semejante al que en 2016 hizo la ahora candidata morenista a la diputación federal, Lorena Cuéllar Cisneros, al anunciar un triunfo a la gubernatura y luego intentar defenderlo sin siquiera contar con el ciento por ciento de representantes ante las casillas electorales.

Lo que MORENA necesita es profesionalizar sus cuadros. Antes de profesionalizarse, sin embargo, necesita mostrar seriedad, que está muy lejos de alcanzarla con impugnaciones sin sustento.

Lineazo…

Al dejar para después del 1 de julio la revisión de cuentas públicas, el Congreso del Estado no hace sino incumplir con una de sus funciones principales: la fiscalización. Argumentos  políticos y no legales son los que ha expuesto para no comenzar ahora mismo su trabajo.

La decisión solo oculta irregularidades financieras de gobernantes que pertenecen a una filiación partidista. Ese es el temor de los diputados: que compañeros de sus partidos sean evidenciados en plena época electoral. La situación es clarísima: el miedo no anda en burro, más bien habita en el Congreso local.