Resumen

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

Horacio González,

PAN, la división y la responsabilidad

En un momento tan álgido como el que ahora mismo se vive con el inminente cierre de las campañas políticas y de cara a la jornada electoral del 1 de julio, donde es muy posible que las impugnaciones llegarán a su punto más alto, vienen bien las afirmaciones del presidente del Tribunal Electoral de Tlaxcala (TET), Luis Manuel Muñoz Cuahutle.

“Pese a cualquier intento o estrategia mediática de presión que pudiera existir, el TET será un factor de certeza para los ciudadanos, por lo que no cede ni cederá a presiones de ningún tipo en la resolución de expedientes”, dijo en una entrevista publicada en El Sol de Tlaxcala.

La declaración es pertinente, sobre todo por lo recién sucedido en el Partido Acción Nacional (PAN), donde un pleito de grupos llevó hasta el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) la disputa por las candidaturas correspondientes a la primera fórmula de diputadas locales por la vía de representación proporcional.

En un primer momento, la fórmula conformada por Leticia Hernández Pérez y Leticia Varela González ganó un recurso promovido ante el TET, que posteriormente fue revocado por la Sala Regional Ciudad de México del TEPJF en una votación dividida. Sin embargo, posteriormente por unanimidad, la Sala Superior le dio la razón a los magistrados electorales locales.

Molesto por esa determinación, el dirigente estatal del PAN, Carlos Carreón Mejía, acusó supuestas presiones y tráfico de influencias de la senadora Adriana Dávila hacia los magistrados de la Sala Superior. Para ser un líder partidista, la acusación es bastante temeraria, que sin embargo, no dejará de ser más que una declaración política.

Uno supondría que por ser dirigente de un partido político habría responsabilidad en las palabras del dirigente panista Carlos Carreón, pero no ha sido así. Su declaración la hizo sin la presentación de pruebas, con lo cual le hace daño no solo a su partido, sino a la institución jurisdiccional también. Y si es de esa forma en que se va a conducir una vez realizados los cómputos distritales para presionar a las autoridades electorales, ya está que las va a perder todas.

Tal vez el líder partidista esté molesto porque su registro ante el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE) no fructificó a favor de una de sus allegadas, que al parecer ha devenido en una relación sentimental, sin embargo, dejar pasar su afirmación no le hace bien al proceso electoral.

Hace tres semanas se afirmó en este espacio que la división interna dentro del PAN seguramente le acarreará consecuencias negativas en los resultados de las elecciones del 1 de julio. Y por lo que se ve, así será. Carreón Mejía ve adentro de su partido a los enemigos políticos y no afuera, como debería de ser.

Resulta ahora que no sólo bombardea desde dentro a su propio partido, sino que pretende hacer lo mismo con las instituciones electorales, como intentó hacerlo recientemente con la autoridad jurisdiccional. En una polarización como la que existe en este momento debido a la competencia por la Presidencia de la República, actuar responsablemente es algo que se le pediría a todos los actores políticos, pues como recién lo dijo el gobernador Marco Antonio Mena: todos vamos a seguir aquí después de los comicios.

Lineazo: Un poco de risa causan las afirmaciones del candidato a diputado local priista Enrique Padilla Sánchez, cuando dice que los estudiantes de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT) deben romper el temor para vitar por andidatos diferentes a los apoyados por el Partido Alianza Ciudadana (PAC).

Se comporta como un hombre malagradecido después de los múltiples apoyos de todo tipo que ha tenido de los hermanos Ortiz, de manera particular del ex gobernador Héctor Ortiz. Aparte corrupto, porque él fue quien distribuía los dineros a ex diputados locales cuando estaba en pleno la administración orticista para aprobar iniciativas respaldadas por el Ejecutivo.

Y Finalmente ineficiente, porque ni siquiera pudo sacar adelante su principal encomienda siendo integrante de la actual Legislatura, a la que pronto, según se dice regresará. Dejó inconcluso el Sistema Estatal Anticorrupción. Diputados como él, mejor no tenerlos: pegan con la derecha y cobran con la izquierda.