SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ - Linea de Contraste

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

Horacio González,

Pronósticos electorales

En esta recta final en la que sólo faltan cuatro días para la jornada electoral, los candidatos y los partidos políticos que los postulan aceitan ya sus estructuras. En el ámbito nacional, con una ventaja en las encuestas no vista desde que los estudios demoscópicos comenzaron a formar parte del análisis, todo parece indicar que el morenista Andrés Manuel López Obrador será el próximo Presidente de la República.

Sin embargo, considerando que la estructura gubernamental no estará estática para dejar de favorecer a su candidato, es muy probable que la ventaja del tabasqueño disminuya y esos porcentajes que nos muestran a un López Obrador invencible, no sean tan amplios entre el primero y el segundo lugar.

La experiencia nos indica que la maquinaria que se mueve desde el Gobierno otorga varios puntos a favor a los candidatos oficiales. Eso mismo nos indica que José Antonio Meade se ubicará, el próximo domingo a nivel nacional, en el segundo lugar y que el panista Ricardo Anaya estará en el tercero.

Es decir, la maquinaria bien aceitada de los Gobiernos priistas, pueden no revertir el triunfo de López Obrador, pero sí pueden hacer que no alcance la mayoría en las dos Cámaras que conforman el Congreso de la Unión.

Debe precisarse que habrá entidades de la República donde la maquinaría estará mejor aceitada y que trabajará mejor a favor de los candidatos oficiales. Pero eso no se ve que vaya a suceder en Tlaxcala, donde los priístas dan por perdida la plaza debido al poquísimo aceite que desde Palacio de Gobierno se ha puesto al aparato. Es decir, existe poco trabajo para presumir ante el electorado, además de que existen distanciamientos claros entre grupos que afectan al priísmo tlaxcalteca de cara a la jornada del domingo.

Lo que el tricolor en Tlaxcala aspira es obtener una Senaduría de primera minoría y una diputación federal, mientras que en lo local lo que busca es no perder el control del Congreso del Estado. Con eso se dará por bien servido, aunque tendrá problemas para conservar la gobernabilidad debido a la falta de aliados.

En lo que se refiere al PAN-PRD-PAC-Movimiento Ciudadano, no hay buenas noticias. Pareciera, más bien, que se avecina una temporada de cuchillos largos para ajustar cuentas con las dirigencias estatales. A excepción de Alianza Ciudadana, donde parece que cualquier posible inconformidad está controlada por la repartición de espacios que da la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT) a sus fieles, en los otros tres institutos políticos pasarán apuros para mantener la unidad.

En contra parte, en el terreno del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) y sus aliados, parece que todo lo que venga será ganancia. En primer lugar porque sin hacer grandes campañas e inversiones, varios de sus candidatos saldrán ganadores arropados por el ala victoriosa de López Obrador.

Ya se da por hecho que las dos Senadurías corresponderán a MORENA, con la alta probabilidad de que estén acompañadas de, al menos, dos diputaciones federales y un 40 por ciento de presencia en el Congreso local, junto con sus aliados. Viéndolo objetivamente, este escenario no es nada despreciable considerando que al día de hoy lo que tienen es casi nada.

La pregunta es saber si quienes conformarán el Congreso local a partir de septiembre por parte de la oposición, sabrán aguantar los cañonazos de billetes que seguramente se dejarán llegar de las altas esferas para sacar adelante cuentas públicas e iniciativas de Ley, o si los próximos legisladores se dejarán engatusar con las migajas, como ahora mismo sucede con los actuales representantes populares. Aquí está un escenario. Se valen apuestas.

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