SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ - Linea de Contraste

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

Horacio González,

Morena (decepcionante) en el Congreso

Por como van las cosas, lo que se denomina Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) no repetirá resultados electorales como aquellos de julio pasado.  Con una salvedad: que Andrés Manuel López Obrador lleve a cabo su anunciado referéndum de revocación de mandado.

Hacerlo llevaría a los candidatos morenistas a una oleada comicial similar a la que arrasó hace apenas tres meses. Esa es la estrategia electoral de quien el próximo 1 de diciembre tomará las riendas del país. De no estar López Obrador en la boleta, no se ve a Morena y sus partidos aliados como una mayoría en los congresos locales. Ese sería el caso de Tlaxcala dentro de tres años.

La mayoría morenista en el Congreso del estado, aplastante con sus aliados, se verá seriamente disminuida en 2021. Hay motivos para ellos porque los resultados legislativos hasta ahora son decepcionantes. Ejemplos hay varios, pero el más destacado es el que tiene que ver con la corrupción.

El tema de los más de mil muebles desaparecidos dentro del Congreso local ha quedado sólo en lo mediático. Lo mismo que la revisión las cuentas públicas municipales aprobadas con irregularidades por la Legislatura pasada. Es decir, Morena y sus aliados han negociado, con el resto de las bancadas y de las representaciones partidistas, impunidad dentro del poder Legislativo. Eso, por decir lo menos, es grave.

Sin embargo, esa negociación era previsible desde el momento en que quedaron definidos los órganos directivos internos. El Comité de Administración es un ejemplo. Las irregularidades de que ahora se quejan varios legisladores han sido ocultadas por el diputado Rafael Ortega, quien a pesar de su anuncio de llevar el caso a la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), ha preferido archivar el asunto para no lastimar a su otrora impulsor dentro de la política, el ex gobernador Mariano González Zarur.

No hay que olvidar que Rafael Ortega fue el candidato oficial, en el gobierno de González Zarur, a la presidencia municipal de Apizaco, a la cual nunca llegó por decisión del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) al comprobarse diversas irregularidades consentidas por el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones (ITE).

Por eso es que el ex diputado local Mariano González Aguirre, hijo del ex gobernador, goza de cabal impunidad a pesar de las irregularidades económicas heredadas, en contubernio con el panista Juan Carlos Sánchez García. Quienes conocen de esas irregularidades justifican, por eso mismo, que la Dirección Administrativa haya sido la primera en ser renovada.

A tal grado llegaron esas anomalías, que la ex directora de comunicación social, Cinthia Fernández Bautista, manejó recursos económicos a nombre del Congreso del estado e hizo acuerdos con diversos medios informativos para favorecer a González Aguirre en su campaña electoral rumbo a la diputación federal. Ese tipo de irregularidades, que deberían ser parte de todo un expediente para revisar la cuenta pública de la anterior Legislatura, son ocultadas por los diputados locales, quienes se han olvidado del tema.

El problema no es sólo de impunidad, sino de falta de agenda. Si bien existe un programa legislativo aprobado por el Pleno, en los hechos no existe una planeación para llevar a cabo reformas legislativas que fortalezcan a las institucional en Tlaxcala. Las iniciativas presentadas hasta ahora son solo ocurrencias que no llevan a ningún lado, sin que la dirigencia morenista corrija cosa alguna.

Así han transcurrido tres meses de la actual Legislatura. Triste realidad para quienes votaron por un verdadero cambio que no se asoma en el Congreso local.

Lineazo: Con renovados bríos retomo el espacio que en su momento me ofreció Juan Ramón Nava y que por motivos de salud dejé varias semanas. Agradezco la generosidad de Miriam Marroquín para retomar las reflexiones semanales que a partir de hoy aparecerán cada lunes.

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