SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ - Linea de Contraste

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

Horacio González,

Las traiciones continúan

En el tramo final del gobierno de Marco Antonio Mena, y ante lo que se vaticina para el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y sus aliados como una dificilísima elección por la gubernatura en 2021, lo que se esperaría dentro de la administración estatal es un cierre de filas entre el gobernador y sus funcionarios de primer nivel, al menos quienes conforman el primer círculo gubernamental.

Sin embargo, ante un barco que se hunde, algunos ya pretenden abandonar la nave para no caer en desgracia. Es el caso del titular del Sistema Estatal de Promoción del Empleo y Desarrollo Comunitario (Sepuede), Florentino Domínguez Ordoñez, quien desde hace semanas se auto promociona y busca afanosamente colocarse en las miradas de diversos personajes que en este momento forman parte de la denominada Cuarta Transformación.

No extraña la manera de conducirse de Domínguez Ordoñez porque ya existen antecedentes de su poca capacidad institucional y pertenencia de grupo, pero si lo hace a espaldas de quien lo ha cobijado en estos últimos años, quien lo ha considerado parte importante de su gobierno, la cosa es grave.

Lo es más en el contexto de las afirmaciones del gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, días después de conocerse los resultados electorales de la elección de julio de 2018 en Tlaxcala, en las que el tricolor fue el gran perdedor. El mandatario estatal adelantó una purga en su gobierno para, en pocas palabras, deshacerse de los traidores.

Sin embargo, la purga no fue tal. No, al menos, proporcional a la derrota sufrida en las urnas por las supuestas traiciones de grupos tricolores y funcionarios del propio gabinete. Es posible que ese poco actuar de Mena Rodríguez haya originado que algunos en su gabinete ya comiencen a actuar para acomodarse ante lo que se avecina, e incluso ya pretendan abandonar el barco.

Es el caso de Florentino Domínguez, quien a cuatro vientos asegura que cuenta con un grupo político importante que tiene su origen en la última Legislatura local de la cual formó parte. Ese grupo no estaría conformado solamente por ex legisladores de la fracción parlamentaria que él mismo encabezó como coordinador parlamentario del PRI, sino que también estaría integrada por ex diputados de otros colores partidistas.

Su aspiración no es una candidatura para regresar al Congreso local u ocupar una representación en el Congreso de la Unión. Su pretensión es mayor: la gubernatura.

Para eso ha iniciado acercamientos no sólo con grupos priistas, que es lo que se esperaría, sino de otros partidos políticos que ahora mismo son aliados del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena). Para eso se ha valido del dirigente del Partido del Trabajo (PT) en Tlaxcala, el diputado federal Silvano Garay Ulloa, a quien le ha asegurado que cuenta con un grupo político nada despreciable de cara a sus pretensiones de alcanzar la candidatura al gobierno del estado.

A no ser que tenga la autorización de su jefe, Florentino Domínguez estaría traicionando a quien en este lustro le ha dado cabida para encumbrarlo hasta donde hoy se encuentra, incluso después de su estruendoso fracaso como candidato al Senado de la República.

Pero no extraña su comportamiento considerando que en 2004, como diputado federal, le dio la espalda a su partido, el PRI, y a su candidato a la gubernatura Mariano González Zarur. Sucedió lo mismo con Héctor Ortiz Ortiz cuando éste cayó en desgracia con la derrota de 2010.

Habrá que recordar que quien traiciona una vez, traiciona dos veces. Es el caso de Florentino Domínguez Ordoñez, quien con tal de seguir mamando de la ubre gubernamental, es capaz de vender su alma al diablo. Lo malo es que en el pasado ha habido quien le crea. Ojalá, de cara a los comicios venideros, haya alguien que le quite el trapecio del cual se ha colgado en los últimos doce años.

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