SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ - Linea de Contraste

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

Cecyte

Varios meses tuvieron que transcurrir para que el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez hiciera, al fin, el nombramiento en la Dirección General del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos (Cecyte). En realidad, no es un cargo que llame la atención política, pero sí el personaje que llega a esa posición por el grupo político al que pertenece.

Teodardo Muñoz Torres es considerado un hombre cercano al ex secretario de Finanzas y ex diputado federal Ricardo García Portilla, quien era el precandidato favorito del ex gobernador Mariano González Zarur para sucederlo en el cargo. Sin embargo, el nombre de Marco Antonio Mena Rodríguez se impuso, al final de cuentas, dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI) para las elecciones de 2016.

Pese a haber sido el coordinador de campaña de Marco Antonio Mena como candidato a la gubernatura, en esta administración García Portilla ha sido una especie de apestado político. Por eso el nombramiento llama la atención.

¿El nombramiento de Muñoz Torres al frente del Cecyte significa un guiño a Ricardo García Portilla de cara a 2021, o hay, acaso, un rompimiento en ese grupo político? Eso ya lo veremos más adelante, sin embargo, si es lo primero, como todo parece indicar, significaría un severo revés al dirigente estatal del PRI, Roberto Lima Morales, quien después de los resultados de las elecciones de 2018 acusó una serie de traiciones políticas, justificando con ello que el tricolor tuviera su peor derrota en unos comicios.

Vale la pena recordar que, en septiembre de 2018, García Portilla señaló al gobernador Marco Antonio Mena como el principal responsable de que el PRI haya tenido los peores resultados de su historia en Tlaxcala, por lo que consideró necesario llevar a cabo una reestructuración inmediata en el tricolor. Pues bien, han pasado nueve meses y esa reestructuración tan necesaria no se ha concretado. Ni en el PRI ni en el gobierno.

De hecho, los movimientos dentro de la administración estatal han sido pocos considerando el severo discurso de Mena Rodríguez aquella tarde del 5 de julio de 2018: “en los próximos días se hará un cambio por la falta de compromiso de algunos con el gobierno y por desleales con el ciudadano… No es válido, no es correcto, no es aceptable ni admisible que un funcionario sin dar resultados obre y se exprese mal del propio gobierno. No se dan cuenta que se denigran así mismos. Hay quienes no quieren estar en el gobierno ni con el gobierno, no los vamos a tener a la fuerza”.

En esa tesitura, siete meses tuvieron que transcurrir para que Mena Rodríguez realizara un nombramiento. Y si lo vemos bien, esa ha sido la tónica con la que ha trabajado el mandatario estatal. Hay avance lento, sin resultados tangibles, lo que a veces resulta desesperante. Pero es el estilo personal de gobernar.

Si esta posición -a todas luces política a pesar de estar inserta dentro del sistema educativo- es lo que parece ser, estamos viendo entonces la recomposición de este gobierno, el cual busca acercarse con quienes se mantuvo alejado. Ya veremos si eso es o no cierto.

Lineazo: La forma tan desaseada con la que se ha conducido Héctor Maldonado Bonilla al frente del Poder Judicial en Tlaxcala tiene fiel reflejo en la poca transparencia con la que se conduce. Los organismos autónomos, incluso, lo han rebasado. Es un poder tan opaco que ni siquiera sus reuniones de Pleno se transmiten. Por lo mismo, poco se sabe de sus decisiones y determinaciones. Eso ya debe cambiar.

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