SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ - Linea de Contraste

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

TSJE: CAMBIO NECESARIO

 

Lo mejor que podía suceder en el Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE) ocurrió el viernes. Seis magistrados se unieron para destituir de la presidencia a Héctor Maldonado Bonilla, quien había llevado al Poder Judicial a una de sus crisis más severas de los últimos años.

Junto con Maldonado Bonilla se ha ido un grupo de funcionarios que se incrustó gracias a la influencia del poblano. Entre quienes salieron de manera inmediata destaca la secretaria Ejecutiva del Consejo de la Judicatura, Giogette Alejandra Pointelín González, quien en los últimos meses había adquirido una influencia desorbitante dentro del Poder Judicial, a tal grado que a ella se debía el nombramiento de funcionarios en varias áreas estratégicas.

Héctor Maldonado Bonilla sale de la presidencia por la puerta de tras, de manera vergonzosa y por decisión de sus compañeros magistrados, a quienes lo único que se les puede reprochar de esta decisión es que lo hicieron tardíamente. Por eso mismo, ellos también son culpables de la crisis por la que atraviesa el Poder Judicial, crisis de la cual se espera salga pronto con la presidencia de Mario Jiménez Martínez, quien, por su parte, al fin hace posible su sueño de muchos años.

Si alguien desea enterarse de las anomalías de Maldonado Bonilla en la presidencia del Poder Judicial, no hay más que leer al periodista Juan Luis Cruz, en cuya columna publicada en el portal Tlaxcala al Día se han registrado puntualmente los abusos cometidos por el magistrado, entre ellos el salario exorbitante que le hizo ser el mejor pagado del país.

Apenas el jueves pasado escribió lo siguiente: “Imposición de amigos, contratación de familiares políticos, pago de favores y cuotas, además como la posible existencia de aviadores, es lo que presuntamente ha auspiciado la pareja del (Poder) Judicial, Georgette Alejandra Pointelin González, secretaria Ejecutiva del Consejo de la Judicatura y Héctor Maldonado Bonilla, presidente del Tribunal Superior de Justicia del estado.

“La mafia del poder judicial, como la nombró el ex magistrado Jerónimo Popócatl Popócatl, ha hecho y desecho en el proceso de contratación de personal, así como de cambio de adscripciones, un esquema premio y castigo a los intereses de Pointelin González, con el aval de su querido jefe el magistrado presidente del Tribunal”.

Lo sucedido el viernes, después de su columna del jueves es demasiado grave, que por eso mismo es deber denunciarlo en este espacio. El influyente periodista recibió el viernes una amenaza de muerte. Se desconoce si esa amenaza es derivada del registro detallado de las irregularidades en el Poder Judicial, pero es deber de las autoridades judiciales investigar el hecho y deslindar responsabilidades.

Por lo pronto, Maldonado Bonilla fue destituido de la presidencia. Por ello es posible que recurra a instancias judiciales para buscar su permanencia en esa responsabilidad. Está en su derecho, sin embargo, lo prudente es que no lo haga considerando que ya no cuenta con el respaldo de sus compañeros magistrados y que tiene, además, un enorme desprestigio político, resultado de sus abusos.

En esa circunstancia, lo deseable es que ni siquiera concluya su periodo como magistrado, pero eso solo es un deseo porque seguramente permanecerá en la magistratura debido a que le es algo altamente redituable para sus bolsillos. Lo bueno de todo esto es que, afortunadamente, ya no podrá hacer más daño.

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