SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ - Linea de Contraste

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

La disputa por el PRI 

En política no hay coincidencias. Los actores políticos suelen enviar mensajes demasiado claros cuando así se lo proponen, y ese parece ser el caso del ex gobernador Mariano González Zarur. Su asistencia el jueves pasado, al acto de aniversario luctuoso de Emilio Sánchez Piedras, no podía pasar desapercibida.

No podía ser de otra manera, sobre todo porque el año pasado no asistió a ese evento y su alejamiento del mandatario estatal, Marco Antonio Mena Rodríguez, era signo de un distanciamiento político que alcanzó su culmen con los resultados de las elecciones de 2018, en las que el tricolor tuvo la peor derrota de su historia.

En la coyuntura de la campaña por la disputa de la presidencia nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), el encuentro del jueves entre Mariano González Zarur y Marco Antonio Mena Rodríguez  en la ciudad de Apizaco, tiene que verse en ese contexto.

Lo anterior es el equivalente a la disputa que se avecina  por las candidaturas que estarán en juego en los comicios de 2021, pasando, por supuesto, por la renovación de la dirigencia estatal priista. Debe recordarse que no sólo estará en juego la candidatura al gobierno del estado, sino también las de diputaciones y ayuntamientos. Por eso González Zarur no se dejó ver solo, sino que estuvo acompañado por algunos de quienes formaron parte del gabinete cuando él fue gobernador.

Por lo pronto, se puede ver que en la renovación de la dirigencia nacional del PRI, los grupos que ahora encabezan Mariano González Zarur y Marco Antonio Mena Rodríguez jugarán sus propias cartas para intentar ganar simpatías. La ventaja la tiene el segundo porque es el que tiene el poder al tener la gubernatura.

Si las señales son correctas, Alejandro Moreno Cárdenas, gobernador con licencia de Campeche, llegará a la presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del PRI con el respaldo de los gobernadores. Ya se verá qué papel realiza como dirigente, particularmente porque todo parece indicar que la próxima dirigencia priista no será una verdadera oposición para el presidente Andrés Manuel López Obrador, sino que tendrá un papel colaboracionista, al igual que lo han sido los mandatarios estatales provenientes del tricolor, entre ellos el propio Marco Antonio Mena.

Ahora bien, con la llegada de Moreno Cárdenas al PRI nacional es muy probable que las dirigencias estatales priistas también tengan que renovase, sobre todo aquellas que tuvieron pésimos resultados electorales, como el caso de Tlaxcala en 2018. En esa circunstancia, la lógica indicaría que el método de renovación utilizado a nivel nacional se replique en las entidades federativas. Es decir, que exista un proceso interno y que la decisión deba tomarla la militancia a través del voto en urnas.

Ese será el momento de medición de fuerzas entre González Zarur y Mena Rodríguez. Quien gane la batalla es el que tendrá el control del PRI para impulsar las candidaturas que estarán en disputa en 2021. Esa es la interpretación de la salida en público de Mariano González Zarur. No hay ninguna casualidad. La disputa por el poder está en marcha.

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