SOCIOLOGANTE Por La Dra. Elsa Martínez Flores
La inmortalidad digital
Internet se ha convertido en un espacio donde las identidades no se limitan al presente: permiten trascender el tiempo y seguir presentes de formas nuevas. Perfiles, publicaciones y sitios web se convierten en extensiones duraderas de quien los crea, permitiendo que su voz y esencia continúen dialogando con el mundo.
La persistencia de los datos digitales es uno de los mayores regalos de esta era. Lo que se comparte en la red puede quedar archivado y accesible indefinidamente, gracias a motores de búsqueda, copias en la nube y páginas estáticas. Así, las ideas y creaciones alcanzan una forma de inmortalidad, llegando a audiencias que ni siquiera existían cuando nacieron.
Esta continuidad transforma la manera en que recordamos y honramos legados. Familiares, amigos y comunidades pueden volver a esas huellas digitales, interactuar con ellas y mantener viva la narrativa personal. Ya no se trata solo de recuerdos privados: la tecnología democratiza la trascendencia, haciendo que una vida resuene en lo colectivo.
En el ámbito global vemos cómo esto ocurre de forma cotidiana: blogs que inspiran años después, canales que acumulan vistas eternas o perfiles que evolucionan con nuevas interacciones. Estas presencias digitales no son estáticas; se enriquecen con reacciones, comentarios y compartidos que las mantienen relevantes y vivas.
En México y América Latina, donde muchos aún dependen de herramientas simples, los sitios web personales destacan por su durabilidad. Menos afectados por cambios algorítmicos, se convierten en repositorios accesibles que preservan tradiciones, voces locales y expresiones creativas, permitiendo que trasciendan generaciones enteras.
Aunque existen desafíos como el riesgo de que contenidos queden invisibles por algoritmos o se pierdan por falta de actualización, el beneficio principal es claro: construir una huella que perdure. Las narrativas personales y culturales, convierten lo cotidiano en un legado inmortal que inspira y conecta.
La periodista tlaxcalteca Susana Fernández Ordóñez trascendió, pionera de la radio educativa, rectora fundadora de la Universidad del Altiplano, profesora y maestra de generaciones de alumnos, su esencia creativa se mantiene intacta en diversas columnas de opinión y en charlandoconsusanadesdetlaxcala.com.mx.
En este sitio conviven poemas como “Mi montaña”, “Ayer y Hoy”, “Enigma” o “Caminos de infancia”, además de cuentos que reviven tradiciones tlaxcaltecas, leyendas locales llenas de folclor y color, libros como el de “Mujeres de Tlaxcala V Siglos” y hasta pinturas que retratan el paisaje y el alma del estado, todo organizado en secciones dedicadas que invitan a explorar su mundo interior y cultural.
Este rincón digital ilustra la inmortalidad que nos regala: lo que se construye en línea permanece, inspira y perdura. Las personas no se van del todo cuando otras las mantienen en su memoria y al revisar su obra ésta no se pierde, su esencia continúa y acompaña a quienes descubren su palabra.
Ella me dijo una vez: “cuando puedas, visita el sitio” …. le contesté: “claro que sí, siempre habrá tiempo” … gracias por su lectura y consejos, mentora y guía…
