Resumen

¿Y LA CALIDAD EDUCATIVA? Por JUAN RAMÓN NAVA

Juan Ramón Nava, en su columna En Corto, habla sobre el poder que Marco Mena ejerció al designar a los candidatos del PRI para las elecciones federales

La semana que está por concluir dejó, en apariencia, mal parado al Gobierno de Marco Mena, por el asunto de las normalistas, sobre todo por la supuesta represión en contra de ellas. Sin embargo, enterarse que el nivel promedio de conocimientos entre las alumnas inconformes es de apenas 5.8, que es el máximo obtenido por la mayoría de las estudiantes, pero reprobatorio aún, llama a la reflexión sobre tantas marchas, tantas acciones que contradicen lo que ellas dicen buscar, la calidad educativa.

El actuar de las alumnas de la Escuela Normal Rural “Benito Juárez”, localizada en el municipio de Panotla, no tiene nada de nuevo, de hecho, poco debe de extrañar el tipo de incidentes que se registraron en los primeros minutos de ayer miércoles.

José Antonio Álvarez Lima, ex Gobernador de Tlaxcala sabe perfectamente de ello, y lo sabe porque él, al igual que Marco Mena, tuvo que enfrentar los embates de las normalistas, pues en su momento, allá por el año de 1994, no fueron tres los autobuses secuestrados, fueron muchos más, y tuvo que ceder a las demandas de las estudiantes, algo que le costó muchos dolores de cabeza.

Hoy, el escenario, aunque diferente, describe la acción combativa casi sistemática y costumbrista de las normalistas, quienes ya se adaptaron a utilizar e incurrir en acciones reaccionarias como arma de presión en contra de las autoridades, sobre todo las educativas.

1994 es muy, pero muy diferente a 2017, aquellos eran otros tiempos en donde la jauja, en algunos rubros, imperaba. Hoy la misma SEP a nivel federal ha reconocido que su capacidad financiera es precaria, en consecuencia, Tlaxcala no escapa tampoco a esa estrechez económica.

El adelgazamiento natural de este hecho y lo desgastado de la imagen y calidad educativa en las escuelas normales van de la mano en estos desencuentros, lo que hace casi imposible incrementar la matrícula como lo exigen las estudiantes, es decir, la falta de dinero hace más que difícil cumplir con esa demanda con rostro de capricho.

Retener autobuses, evitar el cobro de peaje, bloquear carreteras y tomar instalaciones son medidas de presión  radicales innecesarias dado que el Gobierno estatal ha cumplido con el pliego petitorio de las alumnas, cedió a la destitución de directivos de la Escuela Normal y puso en marcha la mejora de la infraestructura educativa, entonces ¿por qué  radicalizar  sus demandas cuando ya cayó la cabeza de Olivia Guevara como Directora.

Y no solo eso, se mantiene la liberación de recursos  para el sostenimiento  de la institución y prevalece el compromiso de transparentar los recursos del Programa de Fortalecimiento a la Calidad Educativa (PACTEN), como dicen, entre más se les da, más quieren, porque así, sin más ni más, las estudiantes pusieron sobre la mesa de las negociaciones otra demanda más, incrementar la matrícula de la escuela. Ahora se entiende el por qué volvieron a radicalizar los métodos para la obtención de beneficios.

Es entendible que se digan agredidas, que se digan violentadas, que se digan reprimidas, pero si en verdad su nivel de conocimientos y estudios les permiten discernir, entonces tendrán que saber que una acción lleva a otra reacción, claro, si se es objetivo y analítico.

No hay razón para justificar el uso de la fuerza, por ambas partes, incluso, ellas deben de tener en consideración que no fueron desalojadas de las instalaciones gubernamentales que cercaron indebidamente, y si hay duda de ello, basta recordar como a punta de madrazos, el criador de reses convertido en ex Gobernador, Mariano González Zarur, reprimió a los policías que osaron reclamar sus derechos.

Más ejemplos de verdadera represión, ahí están frescos todavía los casos de la  Escuela Normal Rural de Ayotzinapa y de la Normal Rural Vasco de Quiroga, ubicada en Tiripetío, Estado de Michoacán.

El uso de la  fuerza pública fue casi obligado porque se vulneraron los intereses  económicos afectados por  la retención ilegal de  operadores  y camiones, esa acción vandálica provocó que las empresas afectadas demandaran, ante la Procuraduría, estos hechos ilícitos.

A ellas y los estudiantes de otras entidades se les ha permitido la libertad de expresión y de manifestación, han sido recibidas por el Poder Legislativo y tan solo, ayer mismo, se instaló una mesa de diálogo con el Gobierno estatal. La pregunta ahora ¿Qué más van a exigir?

Ante tanta demanda, ¿cuáles son los compromisos y obligaciones de las normalistas? Porque para mejorar la calidad de la enseñanza, hay que atender la preparación de los maestros, pero también se requiere del aprovechamiento profesional y comprometido.

Ante tanta marcha, huelgas, plantones, secuestro de autobuses surgen más preguntas ¿Se cumplirá con el plan de estudios? ¿La calidad y el aprovechamiento serán los óptimos? ¿Cómo egresarán las normalistas en cuestionen de preparación y de conocimientos si hay  tanta carencia en su formación?

La subsistencia de las escuelas normales depende de una visión subsidiaria, porque es tema presupuestal, es un tema de fondo, es un tema estructural, porque a decir verdad, al paso que va el estudiantado normalista, muy pronto esas instituciones educativas habrán de convertirse en museo, en reliquias.

La demanda de quienes pondrán a sus hijos en manos de estos futuros maestros es que por lo menos eleven su calidad educativa, porque un promedio de 5.8 obliga a preguntar ¿y la calidad educativa, dónde quedó?

SIN CORRECCIONES…Por cuestiones muy personales tuve que ausentarme por unos días, pero con agrado les informó que EN CORTO está nuevamente de regreso.