ANÁLISIS EN CONTRASTE Por ÁNGEL RODRÍGUEZ MÉNDEZ - Linea de Contraste

ANÁLISIS EN CONTRASTE Por ÁNGEL RODRÍGUEZ MÉNDEZ

Interés superior del niño en el contexto internacional, caso de Karen Atala Riffo y niñas vs Chile.

El principio del interés superior del niño en el ámbito internacional se encuentra regulado en: Jurisprudencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Convención Americana sobre Derechos Humanos y Observaciones Generales del Comité de los Derechos del Niño, de la ONU; tal es el caso de los artículos 3, 9, 18, 20, 21, 37 y 40, todos de la Convención sobre los Derecho del Niño, que contemplan que cuando haya de ponderarse entre los derechos del niño (todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad) y los derechos de los adultos o las facultades del estado siempre prevalecerán los derechos de los niños, pues esto implica el respeto al principio del interés superior del menor.

Obedece particular atención el artículo 3o., párrafo primero que establece: “…en todas las medidas concernientes a los niños que tomen las instituciones públicas o privadas de bienestar social, los tribunales, las autoridades administrativas o los órganos legislativos; una consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño. Del artículo en comento, el Comité de los Derechos del Niño de la ONU, en la Observación General No. 14, se pronunció que el interés superior del niño constituye un concepto tridimensional:

  1. Un derecho sustantivo: el derecho del niño a que su interés superior sea una consideración primordial que se evalué y tenga en cuenta al sopesar distintos intereses para tomar una decisión sobre una cuestión debatida, y la garantía de que ese derecho se pondrá en práctica siempre que se tenga que adoptar una decisión que afecte a un niño, a un grupo de niños concreto o genérico o a los niños en general. El artículo 3, párrafo 1 de la Convención sobre los Derecho del Niño, establece una obligación intrínseca para los estados, es de aplicación directa e inmediata y puede invocarse ante los tribunales.
  2. Un principio jurídico interpretativo fundamental: si una disposición jurídica admite más de una interpretación, se elegirá la interpretación que satisfaga de manera más efectiva el interés superior del niño. Los derechos consagrados en la Convención y sus Protocolos facultativos establecen el marco interpretativo.
  3. Una norma de procedimiento: siempre que se tenga que tomar una decisión que afecte a un niño en concreto, a un grupo de niños concreto o los niños en general, el proceso de adopción de decisiones deberá incluir una estimación de las posibles repercusiones (positivas y negativas) de la decisión en el niño o los niños interesados. La evaluación y determinación del interés superior del niño requieren garantías procesales.

En el ámbito procesal internacional, se crea un precedente en el Caso Karen Atala Riffo y Niñas Vs Chile; cuyo origen se encontró en la separación de Karen Atala de sus tres hijas, élla empieza a compartir su vida con otra mujer, por lo que el marido promueve ante la autoridad jurisdiccional competente del país citado una demanda solicitando la custodia de las menores argumentando que: “…el desarrollo físico y emocional de las niñas estaría en serio peligro de continuar en el cuidado de su madre…”, debido a  que su nueva opción de vida sexual sumada a una convivencia lésbica con otra mujer incapacitaban a la madre para ejercer la custodia de las menores. Ante esta petición, la Corte Suprema Chilena con fundamento en el interés superior del menor acogió los argumentos del padre, en sentencia concediéndole la custodia de las menores.

Ante el fallo la afectada Karen Atala Riffo, solicitó la intervención en un primer momento de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que a su vez turno el asunto a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, la Corte consideró que la decisión de los jueces supremos de Chile es contraria a los derechos humanos tanto de la madre como las hijas. Además, subrayó que al ser en abstracto el interés superior del niño un fin legítimo, la sola referencia al mismo sin probar en concreto los riesgos o daños que podrían conllevar la orientación sexual de la madre para las niñas, no puede servir de medida idónea para la restricción de un derecho protegido como el de poder ejercer todos los derechos humanos sin discriminación alguna por la orientación sexual de la persona. El interés superior del niño no puede ser utilizado para amparar la discriminación en contra de la madre o el padre por la orientación sexual de cualquiera de ellos. De este modo el juzgador no puede tomar en consideración esta condición social como elemento para decidir una tuición o custodia.

La Corte considera que no son admisibles las consideraciones basadas en estereotipos por la orientación sexual, es decir, preconcepciones de los atributos conductas o características poseídas por las personas homosexuales o el impacto que estos presuntamente puedan tener en las niñas y niños.

La Corte Interamericana declaró que: “…el estado es responsable por la violación del derecho a la igualdad y a la no discriminación consagrados en el artículo 24, en relación con el artículo 1.1, ambos de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, en perjuicio de Karen Atala Riffo.

Finalmente, la decisión de la Corte Interamericana aclara dos cuestiones:

1.- La necesidad de motivar en cada caso en el que se aleguen el interés superior del niño, la decisión que se fundamenta en este principio.

2.- No hay soluciones únicas para casos que puedan parecen objetivamente similares.

Por ello deben considerarse el principio del interés superior del menor, como un criterio de ponderación de derecho, en los ámbitos tanto administrativo, legislativo como judicial.

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