Derechos en Perspectiva por la Dra. Geovanny Pérez López
Ley lupus: la ley que no puede seguir esperando en Tlaxcala
Tlaxcala, Tlax; 03 de junio de 2026 (Redacción). –El lupus es una enfermedad autoinmune crónica que afecta principalmente a las mujeres. Diversos estudios señalan que 9 de cada 10 personas diagnosticadas con lupus son mujeres, especialmente entre los 15 y 44 años, es decir, durante la etapa reproductiva y laboral más activa de su vida. Esta realidad convierte al lupus no solo en un problema médico, sino también en una problemática social, económica y de derechos humanos que debe analizarse desde una perspectiva de género.
Lo anterior permite identificar las distintas formas de discriminación que enfrentan las mujeres con lupus, principalmente en los ámbitos; laboral, familiar, social y en la salud, afectando de manera desigual a las mujeres en comparación con los hombres. Las diferencias no solo se observan en la incidencia de la enfermedad, sino también en el diagnóstico, acceso a tratamientos, investigaciones médica y calidad de vida.
Las mujeres con lupus viven situaciones de invisibilización debido a que algunos de sus síntomas, como la fatiga extrema, el dolor muscular o el agotamiento emocional, no son visibles físicamente. Esto provoca que familiares, empleadores e incluso personal médico minimicen sus padecimientos, generando estigmatización y aislamiento social.
Además, el costo económico del lupus representa una carga considerable. El tratamiento requiere medicamentos especializados, consultas médicas permanentes y monitoreo continuo, lo cual puede resultar inaccesible para mujeres que viven en condiciones de pobreza o sin seguridad social. En zonas rurales y comunidades marginadas, las barreras son todavía mayores debido a la falta de especialistas y la centralización de los servicios de reumatología.
La ausencia de legislación tanto a nivel nacional como local limita las políticas públicas y muestra las deficiencias en los sistemas de salud, además de ignorar las necesidades específicas de las mujeres con enfermedades autoinmunes que vulnera sus derechos fundamentales como el derecho a la vida digna, la salud, la igualdad, la dignidad y una vida libre de violencia.
Desde una perspectiva de derechos humanos, el Estado tiene la obligación de garantizar la atención médica integral, diagnósticos oportunos, tratamientos accesibles y condiciones laborales dignas para las mujeres con lupus. También debe promover campañas de sensibilización social para combatir la discriminación y el desconocimiento sobre esta enfermedad.
Por ello, es importante reconocer los esfuerzos realizados tanto a nivel nacional como local, gracias al impulso de CETLU AC y la Liga Mexicana por los Derechos de las Personas con Lupus (Limdeplu), así como de cada mujer, familiares, organismos autónomos, defensoras y defensores de derechos humanos y legisladoras que han alzado la voz a través de las diversas actividades de visibilizacion sobre la urgencia e importancia de legislar la “Ley Lupus”.
Hoy se requiere en Tlaxcala un Congreso sensible a las problemáticas que enfrentan las mujeres, mismas que las organizaciones civiles han señalado de manera incansable, A nivel nacional, el impulso de la llamada “Ley Lupus”, representa un avance significativo para visibilizar una problemática históricamente ignorada y atender a quienes viven con esta enfermedad.
La Ley Lupus no puede seguir esperando en Tlaxcala. De lo contrario, se continuaría ignorando que el lupus no es únicamente una enfermedad en términos médicos, sino una condición profundamente atravesada por desigualdades de género, discriminación y barreras estructurales. Por ello, el Congreso de Tlaxcala tiene la oportunidad histórica para analizar la procedencia de la Ley Lupus, avanzando en el reconocimiento y la visibilizacion de las condiciones que enfrentan las mujeres que viven con esta enfermedad con el objetivo de garantizar sus derechos humanos.
