Morena definió rumbo en Tlaxcala: Ana Lilia Rivera asume la coordinación estatal
Tlaxcala, Tlax., a 01 de octubre de 2026 (Redacción).- La elección de Ana Lilia Rivera Rivera como coordinadora estatal de Morena en Tlaxcala rumbo a 2027 puede leerse como el resultado de un proceso interno en el que confluyeron mediciones, trayectoria política y equilibrios entre los distintos grupos del partido. Morena informó que Rivera fue la seleccionada después de las encuestas y de mediciones espejo.
Rivera llega con una trayectoria considerable dentro de la izquierda y de Morena: fue diputada federal, senadora y es identificada como una de las fundadoras de Morena en Tlaxcala. En junio, cuando se registraron los aspirantes, ya era señalada entre los perfiles principales para encabezar el proceso.
Un dato relevante es que algunas mediciones publicadas antes de la definición también la colocaban por delante de sus competidores. Una encuesta de agosto de Impronte reportó 45.1% para Rivera, frente a 26.4% para Alfonso Sánchez, 3.6% para Carlos Augusto Pérez y 2.3% para Raymundo Vázquez, aunque hay que tomar estos números como una fotografía de ese momento y no como equivalentes a los resultados oficiales de Morena.
Por eso, mi lectura es que su designación no apareció de la nada: Rivera ya tenía una posición competitiva antes de que Morena formalizara la decisión.
Alfonso Sánchez García: el principal foco de tensión
Alfonso Sánchez García representaba otro tipo de proyecto: experiencia administrativa y presencia en el gobierno municipal de la capital. En el proceso interno era considerado uno de los principales contendientes de Rivera.
Su ausencia en el acto donde se anunció a Rivera es, políticamente, uno de los elementos más importantes posteriores a la decisión. De acuerdo con reportes periodísticos, Sánchez se retiró después de conocer los resultados de las mediciones y posteriormente no acudió al anuncio público.
Esto no significa necesariamente una ruptura definitiva, pero sí deja abierta una pregunta importante para Morena: cómo incorporar políticamente al grupo de Sánchez después de una contienda interna competida.Raymundo Vázquez Conchas: una postura más conciliadora
Raymundo Vázquez Conchas tuvo una participación distinta. Después de conocerse el resultado, sostuvo públicamente que debía respetarse la decisión surgida de las encuestas y que el proceso había sido conocido por los aspirantes.
Además, cuestionó la salida de Alfonso Sánchez del encuentro en el que se dieron a conocer los resultados. Esto lo coloca, al menos en sus declaraciones posteriores, en una posición de aceptación del resultado y defensa del procedimiento interno.Carlos Augusto Pérez: apuesta por la unidad
Carlos Augusto Pérez Hernández también tiene una trayectoria política larga: fue presidente municipal de Tepetitla de Lardizábal, diputado federal y antes de Morena tuvo militancia en el PRI.
Después de la definición, Pérez reconoció a Rivera y llamó a Alfonso Sánchez y a los demás morenistas a la unidad.
Su papel puede ser interesante precisamente porque no terminó convirtiendo su participación en una disputa posterior por el resultado. En esta etapa, su discurso se ha concentrado en evitar una fractura interna.Salvador Santos Cedillo: el factor Verde
Salvador Santos Cedillo es un caso diferente porque llegó al proceso desde el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y era presidente municipal de Huamantla. Durante la etapa previa a la definición manifestó que continuaría trabajando en territorio y fortaleciendo la organización política.
Su presencia es importante porque la definición de Tlaxcala no solamente tiene que ver con Morena: la relación Morena-PVEM será un componente relevante del escenario de 2027. De hecho, la designación de Rivera contó con el respaldo del Verde.Más que decir que la elección de Rivera fue simplemente una victoria sobre cuatro personas, yo la interpretaría como el inicio de una nueva etapa de negociación dentro de Morena y sus aliados en Tlaxcala. Hay tres elementos que me parecen especialmente importantes: Rivera obtiene la conducción formal del proyecto rumbo a 2027, respaldada por el procedimiento de encuestas que Morena presentó a los aspirantes. Alfonso Sánchez queda como el principal punto de atención interna, debido a que no acompañó públicamente la presentación de Rivera.
Raymundo Vázquez y Carlos Augusto Pérez han optado públicamente por reconocer el resultado y llamar a la unidad, mientras Salvador Santos representa el componente del PVEM dentro de la ecuación. En otras palabras, la designación resolvió quién encabezará la coordinación, pero no necesariamente resolvió cómo quedarán acomodados todos los grupos políticos que participaron. La verdadera prueba para Rivera será convertir ese resultado interno en cohesión política, especialmente con quienes tenían expectativas propias.
Y hay una precisión importante: ser coordinadora estatal no equivale todavía jurídicamente a ser candidata a la gubernatura. Es la etapa política previa dentro del proceso de Morena rumbo a 2027.
Si quieres, también puedo hacerte un análisis político más profundo de los cinco perfiles, incluyendo sus grupos, fortalezas, debilidades, relaciones con Lorena Cuéllar, Morena, PVEM y el posible impacto que cada uno puede tener en la sucesión de Tlaxcala, sin convertirlo en una recomendación electoral.
