SOCIOLOGANTE Por La Dra. Elsa Martínez Flores - Linea de Contraste

SOCIOLOGANTE Por La Dra. Elsa Martínez Flores

Farmear aura: la nueva forma de expresarse de la juventud

 

Hay una nueva expresión que empieza a instalarse entre los jóvenes: “farmear aura”. Suena a videojuego porque, en buena medida, lo es. Farmear significa acumular recursos o puntos y el “aura” representa aquello que proyectamos frente a los demás: seguridad, estilo, personalidad o presencia.

Las llamadas “batallas de aura” llevan esa lógica al mundo físico. Dos personas se colocan frente a frente y comienzan a hacer poses, gestos o movimientos, mientras quienes observan reaccionan y determinan quién tuvo mayor presencia.

No hay golpes ni competencia física: se compite con creatividad, actitud y capacidad para provocar una reacción. Lo interesante es que una práctica nacida en el lenguaje digital termina convirtiéndose en una experiencia presencial.

Jóvenes que podrían estar únicamente desplazando la pantalla de su teléfono están encontrándose cara a cara para jugar, improvisar, observarse y participar. La tecnología, paradójicamente, está generando una interacción fuera de ella.

Erving Goffman planteaba que la vida cotidiana también es un escenario donde las personas construyen y presentan una imagen de sí mismas frente a los demás. Desde esa perspectiva, farmear aura puede entenderse como una forma contemporánea de experimentar con la identidad: probar gestos, actitudes y formas de presentarse ante un público.

También hay algo particularmente interesante en esta práctica: devuelve protagonismo al cuerpo. En una generación acostumbrada a expresarse mediante emojis, fotografías, videos, filtros y avatares, las batallas de aura recuperan el gesto, la postura, la mirada y el movimiento como herramientas de comunicación social.

Por supuesto, no significa que todo reto viral sea positivo. Las redes también pueden impulsar conductas peligrosas y ahí sí corresponde poner límites. Pero convertir automáticamente toda tendencia juvenil en una señal de deterioro social sería perder la oportunidad de observar cómo las nuevas generaciones están creando sus propios códigos de convivencia, humor y reconocimiento.

Quizá farmear aura sea mucho más que una moda pasajera. Puede ser una pequeña fotografía de cómo está cambiando la sociabilidad juvenil: menos preocupada por competir con reglas establecidas y más interesada en improvisar, representar, provocar y divertirse. Al final, todos hemos buscado alguna vez demostrar que tenemos “aura”; la Generación Z simplemente encontró una manera nueva de jugar con ello.