CÍRCULO ANALÍTICO Por ALEJANDRO FRANCISCO GUTIÉRREZ CARMONA - Linea de Contraste

CÍRCULO ANALÍTICO Por ALEJANDRO FRANCISCO GUTIÉRREZ CARMONA

La estructura ideológica

La estructura ideológica no se limita a ser solamente una instancia en la superestructura. La ideología está regada en toda la sociedad y se refleja en las prácticas del hombre. Existen 2 sistemas en la ideología, el primero: son los sistemas de ideas y representaciones sociales, las ideas políticas, jurídicas, estéticas y filosóficas de los hombres en una determinada sociedad. Estas formas diversas de representación del mundo se manifiestan en estos espacios ideológicos, las ideologías no son representaciones objetivas de la realidad, científicas del mundo, sino representaciones llenas de elementos imaginarios, más que describir una realidad, expresan deseos, esperanzas o nostalgias. Las ideologías se reflejan en las condiciones de existencia. Por ejemplo, la ideología milenaria de las religiones son soportes que ayudan a los hombres a mejorar sus condiciones de existencia por medio de una construcción imaginaria: Dios. De esta forma, muchas personas viven sujetas a la fe y les imploran a sus dioses para que se mejoren sus condiciones de existencia, esencialmente las condiciones de salud y económicas. El segundo sistema tiene que ver con las actitudes y comportamientos. Aquí entran los hábitos y las costumbres. Las personas se comportan de acuerdo a la ideología dominante que se riega en toda la sociedad y penetra a todas las instituciones, desde la familia, la escuela, los vecinos, etc. La concepción del amor, los éxitos y fracasos que están determinados a partir del modo de producción imperante, por ejemplo, las personas que se dicen exitosas quieren parecerse a los grandes magnates capitalistas que se adueñan del trabajo de los demás a partir de la explotación. Quieren ganar más y tener mejores condiciones materiales a costa de lo que sea.

            La ideología también asegura la cohesión de los hombres en la estructura general de la explotación de clase, asegura la dominación de una clase sobre otra haciendo aceptable la condición de explotado como algo fundado en la voluntad de Dios, en la naturaleza o en el deber moral. Pero, lo interesante es que la ideología tiene un doble uso ya que se ejerce sobre la conciencia de los explotados para que acepten su condición como algo natural, y también se ejerce en la clase dominante para ejecutar, como algo natural su dominación. Así, el proletariado explotado se resigna a ser pobre porque Dios así lo quiso y no hay de otra más que aceptar esa realidad. Y al explotador se le dice que es natural y que está bien ser explotador en este sistema ya que es producto de su audacia e inteligencia para generar riqueza.

            La ideología es muy poderosa porque su función es la unificación de las necesidades en la base económica, y al cumplir su doble función pone a cada quien, en su lugar dentro de la base económica, hace que el proletario se sienta proletariado y el burgués que se sienta burgués, ejerce que las dos clases sociales se acepten como lo que son. Que no se ponga en duda cada una de las piezas que conforma el rompecabezas de la base económica.

            Hay regiones relativamente autónomas de la ideología, por ejemplo, la moral, religiosa, jurídica, política, estética y filosófica. Cada una de estas regiones representa una institución que se encarga de reproducir la ideología en estas regiones, por ejemplo, la moral se refleja en los valores, la religiosa en las diversas iglesias, la jurídica en el derecho, la política en el Estado, la estética en todas las manifestaciones artísticas como: la pintura, música, danza, escultura, etc. Y, por último, la filosófica que se refleja en la educación por medio de la academia. Para romper con la ideología se necesita cambiar la base económica para que paulatinamente se vaya imponiendo otra ideología que refleje otro tipo de modo de producción, es posible cambiar la base económica de una nación, sin embargo se requiere que la clase explotada despierte del sueño ideológico y se organice políticamente para tomar el poder político y darle otro sentido a la sociedad, donde exista una verdadera justicia social por medio de una justa distribución de la riqueza, por lo pronto, en México, eso se ve muy complicado porque en el actual gobierno sigue teniendo el poder la clase dominante que en este caso es una fracción de la burguesía mexicana.

 

 

Doctor en Historiografía en la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Azcapotzalco

Rector de la Universidad de Ciencias y Artes del Potosí (UCAP)

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