SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ - Linea de Contraste

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

Diputados, prostituir el voto

Con la aprobación que hicieron los diputados locales de 486 millones 250 mil pesos para el Programa de Resarcimiento a las Finanzas Municipales, con los cuales buscan pavimentar sus aspiraciones políticas para ocupar el mismo cargo o para contender a otro cargo de elección popular en las elecciones de 2021, los integrantes de la actual Legislatura confirman que existe la idea inequívoca en ellos de prostituir el voto.

No es nuevo. Ese mismo intento se presentó, de manera particular, en la anterior Legislatura encabezada por el priista Mariano González Aguirre. La bolsa económica para que cada diputado la utilizara en obra pública en los municipios, de apenas un millón de pesos para cada uno de ellos, tenía el claro sentido de conquistar clientelas electorales para alcanzar su reelección. Quienes lo intentaron, sin embargo, fracasaron por el arrasamiento en las urnas por parte de Andrés Manuel López Obrador en 2018.

Lo grave ahora es que los diputados de la actual Legislatura agravan la situación. Lo hacen, primero, porque fuera de sus facultades constitucionales se asignan recursos para acordar su aplicación en los municipios. Y, segundo, porque la aplicación de ese recurso público no tiene ninguna medida técnica en su distribución, a tal grado que han quedado fuera los municipios de Tequexquitla, Huactzinco y Zitlaltepec.

El parámetro con el que los legisladores locales distribuyen los apoyos es eminentemente político, pensando más en ocupar el mismo cargo, brincar a una diputación federal o encabezar un ayuntamiento. Es decir, buscan crear clientelas políticas de cara al proceso electoral que se avecina.

El problema es que, en esa medida, se está creando en los electores la prostitución de su voto porque éstos van a sufragar por quien le otorgue más beneficios, bienes y ayudas materiales. Lo peor de todo es que esa situación está siendo permitida por el propio gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, quien en su posición de titular del Ejecutivo pudo haber vetado el Presupuesto de Egresos, pero no lo hizo para evitarse una confrontación política con una mayoría legislativa que es opositora al partido que pertenece.

Mariano González Zarur, en su momento, contribuyó con su grano de arena en esto que este espacio critica, incrementando sustancialmente la obra pública gubernamental en Apizaco, a sabiendas que su primogénito se postularía a la diputación local por ese distrito electoral local. Este hecho, sin embargo, no es exclusivo del priismo, sino que la copian bien otras banderas partidistas.

Es el caso del ahora neopetista Miguel Ánguel Covarrubias Cervantes, quien desde el ayuntamiento de San Damián Texóloc sembró su candidatura con el desvío de recursos públicos para distribuir selectivamente calentadores solares. Fue así como fue el único opositor al Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) pudo ganar en 2018, y es así como pretende ganar su candidatura y la elección para una diputación federal el próximo año.

Para decirlo claro, todos los partidos en el poder han caído en lo mismo que criticaban cuando eran oposición: manejan el recurso público con total discrecionalidad, con el único objetivo de perpetuarse en el poder. Lo hizo el PRI, lo hizo el PRD, lo hizo el PAN y ahora lo hace Morena.

Lo peor de todo es que los ciudadanos están cayendo en ese sistema perverso. Son pocos quienes por convicción política votan en conciencia, la mayoría lo hace por la conveniencia de que recibirá (o ya recibió y quiere más) algo a cambio de su voto. Esa es la prostitución en la que ya se ha caído.

 

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