ANÁLISIS EN CONTRASTE Por ALFONSO OCHOA MONTIEL - Linea de Contraste

ANÁLISIS EN CONTRASTE Por ALFONSO OCHOA MONTIEL

GENERACION, NO CREACION

Mitos y leyendas de Protección Civil.

La humanidad no ha logrado comprender en la actualidad, la destrucción de la que está haciendo victima a su propio hábitat y que la esta llevando aparentemente y sin remedio alguno, a su propia destrucción.

Estimado lector, los tiempos de desastres naturales, pandemias, epidemias, reacciones atípicas por fenómenos naturales, nos ha llevado como ciudadanos a tomar ciertas medidas de precaución, sin embargo, la pregunta seria y clara es ¿nuestras autoridades están preparadas para dar respuesta a una contingencia?.

Es por todos conocidos, que la única preparación en cuestión de cultura acerca de protección civil, son aquellos comerciales esporádicos que casualmente se publican en cadena nacional, después de un sismo o un desastre natural o el cinismo va mas allá, cuando actores o comentaristas de espectáculos invitan a ¨especialistas¨ los cuales se presentan como científicos, meteorólogos o simplemente brujos o videntes, los cuales aportan predicciones y concluyen todos, en que nos debemos cuidar (el problema que suponen y en algunas ocasiones hasta se atreven a decir cómo, obvio, desde su particular punto de vista).

Las leyes en nuestro país son muchas y algunas poco aplicables, pues a conveniencia de los Estados o Municipios, pareciera que fueron generadas solamente para captar ingresos de las presas llamadas contribuyentes; por ejemplo, si quieres establecer un negocio, que de cumplir con los requisitos previstos en las leyes, según el giro correspondiente, entonces, te pedirán de por medio un dictamen de protección civil, el cual para que te sea expedido deberán reunirse un cúmulo de requisitos, entre ellos: extintores, señalética y en algunos casos manuales, para ello, seras invitado a acudir por dichos elementos a establecimientos que “cumplen” casualmente con los protocolos (diezmo), entendiéndose,  por su puesto, que estos establecimientos están regulados por todas las de la Ley, lo cual significa que adquieres con ellos tu equipo o realizas las recargas de mantenimiento para tus extintores, es suficiente mostrar el recibo de pago por dicho servicio o adquisición, para decir que te puedan expedir tu digno dictamen de protección civil.

La interrogante a formular ¿Cuándo te capacitan a utilizar extintores, a observar los protocolos de protección civil, etc.? ¿Será negocio o una entrada fáctica de ingresos a las arcas de algunas dependencias? ¿La fiscalía anticorrupción en nuestro querido Estado de Tlaxcala, habrá tomado medidas al respecto o hay omisión en la Ley Anticorrupción?, pues claramente en su artículo segundo dispone que el objetivo de dicha ley, consiste en establecer las acciones permanentes que aseguren la integridad y el comportamiento ético de las y los servidores públicos, así como crear las bases mínimas para que todo ente público establezca políticas eficaces de ética pública y responsabilidad en el servicio público.

La reflexión de hoy, consiste en preguntarnos si realmente son eficaces o eficientes las dependencias existentes en este rubro, ya que estamos en constante peligro, por actividades volcánicas, sismos, incendios o catástrofes de los que no estamos exentos. No pasa desapercibido los cientos de escuelas que existen, en diferentes niveles educativos, la pregunta es ¿el personal adscrito a las mismas estarán capacitados y contaran con los recursos necesarios para proteger a la comunidad estudiantil?, y esto es solo por poner un ejemplo, solo basta entrar a escuelas del sector publico y nos daremos cuenta que en su mayoría no existen extintores, camillas, hidrantes, botiquín de primeros auxilios, rampas, señalética, salidas de emergencia, el único referente que tenemos es el de supervivencia y el recuerdo de que somos un país con gente valiosa y que en momentos de contingencias hemos salido adelante, memorando el comportamiento de la ciudadanía en los sismos ocurridos el día diecinueve de septiembre de los años 1985 y 2017, o los huracanes que han afectado Estados de nuestro territorio nacional. Hagamos conciencia y apostemos por una cultura social que nos permita protegernos.