SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ - Linea de Contraste

SIN LÍNEA Por HORACIO GONZÁLEZ

Alianzas, sus dificultades

Mientras un grupo de militantes priistas, panistas y perredistas hacen esfuerzos para lograr acuerdos encaminados a una coalición electoral amplia en Tlaxcala, en la casa de enfrente también hacen trabajos para concretar una alianza lo suficientemente amplia que les haga no perder posibilidades de triunfo en las elecciones de 2021.

El gobierno de Marco Antonio Mena Rodríguez lleva hasta sus últimas consecuencias la alianza que le llevó al triunfo en los comicios de 2016, pero que no fue suficiente para refrendarlo en 2018. Conserva en el gabinete cuotas para los partidos Verde Ecologista de México (PVEM), Nueva Alianza (Panal) y Socialista (PS), pero en los hechos tal estrategia parece venirse abajo por lo que ya sucede en otras entidades federativas.

Hidalgo es un ejemplo claro de lo que puede pasar de cara a las elecciones que se avecinan, no sólo en Tlaxcala, sino en el resto del país.

En esa entidad federativa fue solicitado el registro de la coalición Juntos Haremos Historia suscrita por el Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), PVEMNueva Alianza Hidalgo y Encuentro Social Hidalgo, para la elección de ayuntamientos del proceso electoral 2019–2020. Tal solicitud fue tomada como no presentada por parte del Instituto Estatal Electoral de Hidalgo debido a que fue hecha fuera de tiempo.

Sin embargo, ese mismo oportunismo que hay en Hidalgo puede presentarse en las elecciones locales de Tlaxcala, considerando las posiciones políticas que se están tomando en las dirigencias nacionales de esos institutos políticos. El PVEM con clara tendencia aliancista con Morena desde el Congreso de la Unión, y el Panal con clara influencia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) prácticamente entregado al gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Por su parte, el PS analiza con seriedad lo inconveniente de aliarse con el Revolucionario institucional (PRI), debido al voto de rechazo que concita en el electorado el olor a priismo. A eso hay que sumar lo mal calificado que se encuentra el gobernador Marco Antonio Mena en prácticamente todas las encuestas nacionales que hasta ahora han sido publicadas.

El escenario que se plantea no es nuevo en este espacio, pero la realidad va confirmando esa hipótesis de que los aliados de Mena Rodríguez en el gabinete, no lo serán en los comicios de 2021. Sólo falta ver cuál es la reacción de la militancia morenista en caso de que su partido alcance acuerdos aliancistas. En Hidalgo, por ejemplo, los acuerdos alcanzados por su dirigencia fueron duramente cuestionados por la militancia y algunos recurrieron a las instancias jurisdiccionales para echarla abajo.

Eso mismo puede suceder en Tlaxcala, pues a mayor posibilidad de acuerdo de alianza de Morena con otros partidos políticos, se van cerrando espacios para los militantes que buscan una postulación a un cargo de elección popular.

Si a esa inconformidad se suma aquella que surgirá con la definición de la candidatura al gobierno del estado, entonces la unidad para nada está garantizada en Morena, pese a las posibilidades de triunfo que le dan la mayoría de las encuestas.

El escenario es convulso y, por lo mismo, indefinido aún. Así que todavía hay mucho por ver a un año de que las cosas comiencen a definirse.

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